Hoy hablamos de...

El elevator pitch

Si hay un concepto de venta del que se ha hablado ampliamente durante los últimos años, este el famoso elevator pitch.  Se trata de un anglicismo que se utiliza en el discurso de presentación de uno mismo o de un proyecto, haciendo uso de ideas claras, concisas y sintéticas que permiten al interlocutor decidir, en el transcurso de un breve periodo de tiempo, si está interesado en lo que le estás ofreciendo. Un elevator pitch no suele superar los 3 minutos, es decir, el tiempo que supuestamente tardaría un ascensor en subir del piso 0 al 12. De aquí viene el nombre de esta técnica.

Comúnmente se ha enmarcado dentro de contextos de emprendimiento, donde se suele disponer de poco tiempo para presentar una idea de negocio a un posible inversor, que deberá decidir si está interesado en invertir en dicha idea.

Sin embargo, este concepto se puede extrapolar fácilmente a otros ámbitos, y la búsqueda de empleo es uno de ellos, ya que tu breve discurso puede ayudarte a conseguir una entrevista o un trabajo.

Es aconsejable trabajar en tu elevator pitch personal para tener este discurso preparado en caso de ser necesario. Los tres valores fundamentales alrededor de los cuales se debe de construir son:

1.      Tu valor añadido: Qué valor añadido puedes aportar a un determinado proyecto, empresa o equipo.

2.      Tu valor diferencial: Qué te diferencia del resto de personas con un perfil similar.

3.      Tu valor motivacional: Por qué estás interesado en esa oferta, puesto o proyecto.

Argumentar estos valores, te facilitará salir airoso de algunas de las preguntas más frecuentes y determinantes que se realizan en las entrevistas de los procesos de selección.

Básicamente, la búsqueda de empleo es un proceso de marketing en el que cada persona tiene que convencer al posible empleador, de que él es la opción que más beneficios reportaría a la posición.

En este sentido, tu elevator pitch debe tener como objetivo generar interés sobre tí y lograr una entrevista de trabajo posterior... entonces, ¿a qué esperas para trabajarlo?

A continuación, te vamos a facilitar algunos consejos que te podrán ayudar:

Antes de redactar tu elevator pitch, define tu objetivo claramente. Existen muchos tipos de elevator pitch, pero todos ellos tienen algo en común: la necesidad de tener claro, previamente, qué pretendes conseguir.

Déjate inspirar por ejemplos. Nada mejor que visualizar ejemplos para inspirarte, comparar ideas y crear tu pitch propio. En internet encontrarás multitud. No se trata de copiar, recuerda que tu pitch es único, especial e intransferible.

No solo importa el contenido. Tener un story telling bien redactado es clave, pero no lo es todo. La actitud, el lenguaje no verbal, la motivación… todos estos factores influyen tanto o más a la hora de transmitir tu discurso.

Ajusta y reajusta. Pon a prueba tu pitch, pide feedback, valora resultados e introduce todas las modificaciones necesarias. El mejor pitch no sale bien a la primera, por esto tiene que ensajarlo muchas, pero muchas veces.

A continuación te dejamos algunos enlaces que te pueden interesar e inspirar:

https://retos-directivos.eae.es/elevator-pitch-ejemplos-y-consejos-practicos-para-elaborarlo/

https://www.yoscoaching.com/blog/elevator-pitch-que-es-como-hacer-guia-ejemplo/

https://economiatic.com/elevator-pitch/

Volver